“La gente tiene muchas ganas de recuperar lo bueno de la vida y de los seres humanos”
María Luisa Martínez Martí, Maui, es una de las primeras estudiantes de doctorado en España que se encuentra realizando su tesis dentro del marco de la psicología positiva. Se licenció hace unos años en la Universidad Complutense de Madrid, en la especialidad de Psicología Clínica. Aunque eligió estudiar Psicología por su interés en el ser humano y sus procesos reconoce que, como muchas otras personas, empezó la carrera sin tener demasiado clara cuál era su verdadera vocación y que, de hecho, no encontró en ella lo que había esperado encontrar.
Fue gracias a un seminario sobre meditación zen y psicología organizado por el profesor José María Prieto dentro de la propia universidad cuando comenzó, por fin, a intuir el camino que quería seguir. En la bibliografía que el profesor recomendaba como apoyo al seminario fue donde por primera vez escuchó hablar de “psicología positiva” e inmediatamente se sintió muy atraída por el tema. “La psicología positiva fue una manera de poner una etiqueta a lo que yo realmente pensaba ya o buscaba y no había encontrado hasta entonces. Esto existe y esto es lo que yo quiero hacer, pensé”. Durante su beca Erasmus, en Holanda, tuvo además la oportunidad de trabajar como ayudante de investigación en el Instituto Max-Planck. Descubrió así que era precisamente eso, investigar, lo que realmente quería hacer. Por eso, a su vuelta y tras terminar la licenciatura, tuvo claro que su siguiente paso era comenzar los cursos de doctorado. Se plantó delante de la coordinadora del programa de doctorado y le dijo “Quiero hacer el doctorado sobre psicología positiva. No sé si sabes lo que es o si hay algún profesor en la universidad que lo haga, pero es lo que quiero hacer”. La coordinadora le puso en contacto con la profesora María Dolores Avia, que se convirtió en su tutora de tesis, junto con María José Hernández Lloreda, y desde entonces Maui ha trabajado con ella en un sinfín de proyectos enmarcados dentro de la psicología positiva. “En la psicología positiva encontré lo que yo realmente buscaba en la psicología antes de empezar la carrera”. De entre todos los temas que toca la psicología positiva, Maui escogió el campo de las fortalezas personales. Reconoce que siempre le había interesado la personalidad y la propia María Dolores Avia llevaba décadas trabajando dentro de esa área, por lo que las fortalezas personales fueron, sin duda, la opción elegida.
Su primer trabajo de investigación, que presentó como proyecto en el DEA, versó sobre la fortaleza de la GRATITUD O CAPACIDAD DE AGRADECIMIENTO. Tomó como base el estudio de agradecimiento más famoso realizado hasta ahora en Estados Unidos y quiso replicarlo mejorando algunas de sus carencias. Para ello, desarrolló una intervención durante dos semanas con alumnos de la facultad divididos de forma aleatoria en tres grupos. Un grupo debía escribir durante 15 días un diario reflejando cosas por las que se podían sentir agradecidos, mientras que los otros grupos funcionaban como comparación. Pasadas estas dos semanas se tomaron medidas y se comprobó que efectivamente en el primer grupo había aumentado el afecto positivo de manera significativa al final del entrenamiento, aunque volvía a descender a su nivel base pasado el tiempo. Los interesantes resultados de este estudio, que acaban de publicarse en el Spanish Journal of Psychology, fueron presentados en el 2008 en el 4º Congreso Europeo de Psicología Positiva de Croacia.
Después de pasar mucho tiempo centrada en el agradecimiento Maui decidió abrirse a otras fortalezas. En la actualidad trabaja para presentar su tesis sobre una de las fortalezas que más le gustan y que es, además, la que mejor la define como persona: la APRECIACIÓN DE LA BELLEZA Y LA EXCELENCIA. El objetivo principal de su proyecto es construir un cuestionario con el que medir esta fortaleza, pues no existe ninguno que lo haga. “Ya he elegido los ítems y tengo que seguir haciendo análisis, volver a aplicarla para ver cómo correlaciona con otras variables”. Una vez que cuente con el cuestionario validado, el siguiente paso será desarrollar una intervención para potenciar esta fortaleza. “En cuanto tenga resultados quiero darle difusión en los congresos y luego publicarlo”.
La apreciación de la belleza y la excelencia es una fortaleza muy poco desarrollada en investigación, sobre la que apenas existen estudios. Tiene que ver con la capacidad de apreciar la belleza en un sentido amplio, tal como la apreciamos en el arte, la naturaleza o la vida cotidiana, pero también con la excelencia moral (la capacidad de apreciar actos de bondad, altruismo, generosidad, y otras virtudes y fortalezas en las personas) y la excelencia no moral (la capacidad para apreciar el talento y las habilidades extraordinarias de las personas, tales como músicos, pintores, deportistas, científicos, etc.). Una de las hipótesis de Maui es que ambas, la apreciación de la belleza y la excelencia, están relacionadas, y que son, en realidad, parte de una única dimensión. Los primeros resultados parecen apoyar su hipótesis. A la vez que desarrolla su cuestionario, también pretende estudiar la correlación de esta fortaleza con otras variables psicológicas, como la empatía, la apertura a la experiencia o la espiritualidad. En el futuro asegura que le gustaría continuar investigando en el tema de las fortalezas personales, abriendo el foco a otras fortalezas diferentes y desarrollando técnicas para desarrollarlas.
A la vez que desarrolla su proyecto de tesis, Maui también realiza otro tipo de investigaciones. En el 5º Congreso Europeo de Psicología Positiva de Copenhague , celebrado en 2010, presentó junto a María Dolores Avia, Inés Carrasco, de la UCM, y María Ángeles Ruiz, de la UNED, un proyecto precioso sobre psicología positiva y tercera edad, destinado a mejorar el bienestar de personas mayores viviendo en residencias. El equipo ha trabajado en este proyecto durante todo el año 2009 y con él ganaron el premio que la Fundación Lafourcade-Ponce otorga cada año a los mejores proyectos de investigación teórica o aplicada en psicología positiva. La intervención, llevada a cabo en varias residencias de ancianos, consistió en hacer parejas entre un anciano y un estudiante voluntario de psicología. El estudiante realizaba durante varias semanas una entrevista al anciano en la que debía hacer una revisión de su vida a partir de sus aspectos positivos. Con todo el material recogido en la entrevista cada estudiante escribió posteriormente un relato sobre la vida del anciano. El estudiante leía la historia que había redactado y el anciano debía sentirse identificado con la historia y dar su aprobación. Con todos los relatos que se escribieron se organizó un concurso con categorías positivas: premio al relato más optimista, con más sentido del humor, más vital… en el que, por supuesto, todos ganaron. El colofón final fue una fiesta en la residencia, a la que asistieron también familiares y trabajadores, donde se hizo la entrega de premios y cada pareja obtuvo su diploma. Además, se imprimieron los relatos y se encuadernaron para regalar. La intervención tuvo potentes efectos positivos en el estado de ánimo de las personas mayores y tuvo una acogida excepcional por parte de todos. “Ya hemos presentado esta intervención en varios congresos y nos gustaría continuar desarrollándola, incluso nos han contactado algunas personas que quieren que apliquemos lo mismo en sus centros”.
Hace un par de años Maui pudo disfrutar de una beca de doctorado que le llevó a pasar un año en la Universidad de California en Irvine, en un centro de investigación sobre ética y moral a investigar sobre altruismo. Allí tuvo además la suerte de participar en un seminario impartido por Salvatore R. Maddi, uno de los creadores del concepto de Hardiness o personalidad resistente, desarrollado hace más de tres décadas pero muy relacionado con la psicología positiva. En este seminario llevaron a cabo un entrenamiento para desarrollar hardiness que aplicaron sobre ellos mismos a partir de una serie de ejercicios prácticos en los que se les enseñaba a afrontar problemas, manejar situaciones estresantes o complicadas… “No sólo profesionalmente, sino también a nivel personal me aportó muchísimo. Tener la oportunidad de estudiar con Maddi y en un grupo pequeño fue un verdadero lujo”. De esta enriquecedora experiencia surgió uno de los capítulos del libro de Carmelo Vázquez y Gonzalo Hervás Psicología Positiva Aplicada (Descleée de Brouwer, 2008) que Maddi y Maui escribieron en colaboración. Hardiness es uno de los caminos que llevan a la resiliencia psicológica, protege del estrés y de la enfermedad, predice el rendimiento en diversos campos, y diversos estudios han demostrado que se puede desarrollar. “El concepto de hardiness encaja a la perfección en mis intereses, porque tiene mucho que ver con la personalidad y a la vez con la psicología positiva y la resistencia a la adversidad”.
La psicología positiva continúa pasando prácticamente desapercibida en la facultad. Sin embargo, poco a poco van surgiendo iniciativas destinadas a otorgarle la visibilidad que se merece. Desde hace años María Dolores Avia da un curso de doctorado sobre psicología positiva, y Carmelo Vázquez y Gonzalo Hervás, también de la UCM, han organizado ya varios cursos de verano sobre el tema en la universidad. El año pasado la propia Maui organizó un seminario en la facultad sobre fortalezas personales. “Este año lo volveré a repetir porque salió muy bien, a los alumnos les gustó muchísimo. Fue una experiencia muy bonita y todos salieron encantados, aprecian mucho que se les hable de estos temas que normalmente no ven en la carrera y se amplía el conocimiento que reciben en la universidad”. Ella lo tiene muy claro, la psicología positiva despierta interés entre los estudiantes, entre los profesores, y en realidad, entre todas las personas, pues en el fondo es algo que todos llevamos dentro. “La gente tiene muchas ganas de recuperar lo bueno de la vida y de los seres humanos. Todos sabemos que esa parte existe pero nadie habla de ella. Siempre por todas partes se habla de lo que va mal y llega un momento en que te acaba generando una idea sesgada de la vida y de los seres humanos; las personas somos mucho más que nuestros defectos y problemas y debemos fomentar toda esa parte positiva”.
Nos despedimos de Maui con una buenísima noticia. Nos cuenta que en estos momentos se está definiendo la Sociedad Española de Psicología Positiva, y en ella existirá una sección especial para estudiantes de doctorado que tengan interés en desarrollar su investigación en psicología positiva. Maui será la representante de los estudiantes de doctorado y aunque aún faltan muchas cosas por definir éste puede ser un buen punto de confluencia, ayuda y orientación para los doctorandos que estén interesados en orientar su tesis hacia este área.
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Si quieres contactar con Maui puedes escribir a su correo electrónico maui.martinez@psi.ucm.es




